Liquidación de vacaciones, ¿30 días naturales o 22 días laborales?

El artículo 38 del Real Decreto Legislativo 1/1995, de 24 de marzo, por el que se aprueba el texto reformado de la Ley del Estatuto de todos los Trabajadores, se establece que el período de vacaciones anuales retribuidas, no pueden ser sustituible por compensación económica, ya que será un pactado de un  convenio colectivo o un  contrato individual que se realizara antes de salir de las vacaciones y en ningún caso la duración podrá ser inferior  a 30 días naturales y tiene por derecho el trabajador a que se le  atribuyan sus días porque si no se le estaría abusando sus derecho y se  podría pasar este caso a los tribunales ya,  si así se requiere.


Quien indica la fecha pautada de estas vacaciones será el que organiza el sistema productivo de la empresa que es el empresario y es el encargado de avisar con tiempo siempre y cuando no se haga este proceso avisarle para que el trabajador esté al tanto, porque hay momentos que puede ser interrumpido este dicho proceso, ya que en una empresa laboran un gran personal, en hechos legales en caso de desacuerdo será  la jurisdicción competente quien fije la fecha de las vacaciones, esta decisión será irreversible.

El trabajador tiene que estar informando por la empresa por lo menos  2 meses antes de cuándo serán sus días de disfrute es decir sus vacaciones ya  que no será posible que hagan cierta modificación referente a la fecha pautada de las mismas.

Los conocidos 30 días naturales resultan un mínimo legal que no puede ser discutido por Convenios Colectivos ni por contratos individuales, sino que únicamente puede ser mejorado por ellos. No obstante, actualmente muchos Convenios Colectivos optan por no establecer las vacaciones en días naturales, sino en días laborables; esta práctica, totalmente legal, sólo implica un modo diferente de contabilizar los días de vacaciones, de forma que 30 días naturales equivalen a 22 laborables  (para el cómputo de días vacacionales resulta idéntico contar los fines de semana que no hacerlo).

Si el periodo de vacaciones llegara a coincidir con un periodo de incapacidad por ejemplo: el parto, un accidente o  el proceso de lactancia o por cualquier otro periodo de su suspensión del contrato del trabajo, la empresa no puede obligarlo a adelantar sus vacaciones, se tendrá derecho de disfrutar las vacaciones en fecha distinta al finalizar dicha suspensión aunque ya  hubiera terminado el año natural al que correspondía.

Para que un trabajador de cualquier empresa, pueda tener el acceso  a estos 30 días de vacaciones debe de cumplir por lo menos 1 año de servicio en dicha organización, ya que se suman dos días y medios por cada mes que presta el asistencia en la misma.

Esta opción resulta más práctica para el empresario, ya que de ese modo se evitará tener que hacer engorrosos cálculos para el correcto registro de las vacaciones de sus trabajadores.

En el estatuto se regula de una manera muy general por motivo que si te tocara unas vacaciones deberías estar  pendiente más concretamente  que es lo que te correspondería de dinero, tener que visualizar  por obligación  su contrato o en su convenio.

El problema aparece a la hora de liquidar las vacaciones ya que resultará inevitable hacer algunos ajustes en el finiquito.

A modo de ejemplo:

En el supuesto de un trabajador que decide cambiar de empresa, causando baja voluntaria; dicho trabajador obtiene un salario bruto de 2.000 €/mes; su fecha de baja es de 30 de junio, y ha disfrutado de 5 de los 22 días laborables anuales de vacaciones establecidos en el Convenio Colectivo de aplicación a su relación laboral.

1.- En base al enunciado, tendríamos que el importe por un día de vacaciones sería de 2.000 / 30 = 66,66 €.

2.- Mediante una sencilla regla de tres hallamos los días laborables a los que tiene derecho en el año. Podemos decir que si a 360 días (un año) le corresponden 22 días laborables de vacaciones, entonces a 180 (medio año) le corresponden:22 X (180 / 360) = 11 días.

De esos 11 ya ha disfrutado de 5, luego habría que abonarle la diferencia: 6.

3.- Si multiplicáramos directamente 6 por 66,66 €, el trabajador estaría perdiendo dinero, porque aún nos falta pasar las vacaciones a días naturales. Lo hacemos mediante otra regla de tres:

22 días laborables es a 6 días laborables lo que 30 días naturales es a:

6 X (30 / 22) = 8,18 días naturales.

Ahora sí, el importe total de las vacaciones pendientes de liquidar sería de:

8,18 X 66,66 = 545,28 €

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