Prorrateo en nómina (vacaciones)

Nos vamos a plantear si cabría el abono prorrateado de las vacaciones durante la vigencia del contrato de trabajo, en los supuestos de contratos de trabajo temporales concertados por una duración inferior al año, en los que se prevea que el período de actividad laboral no va a coincidir con el período de disfrute de las vacaciones anuales.


Con carácter general, hemos de señalar que las vacaciones retribuidas es un derecho regulado en el artículo 38 del Estatuto de los Trabajadores (en adelante ET), en desarrollo del artículo 40 de la Constitución. En el precepto estatuario se establece:

1. El período de vacaciones anuales retribuidas, no sustituible por compensación económica, será el pactado en convenio colectivo o contrato individual. En ningún caso la duración será inferior a treinta días naturales.

2. El período o períodos de su disfrute se fijará de común acuerdo entre el empresario y el trabajador, de conformidad con lo establecido en su caso en los convenios colectivos sobre planificación anual de las vacaciones.

En caso de desacuerdo entre las partes, la jurisdicción competente fijará la fecha que para el disfrute corresponda y su decisión será irrecurrible. El procedimiento será sumario y preferente.

3. El calendario de vacaciones se fijará en cada empresa. El trabajador conocerá las fechas que le correspondan dos meses antes, al menos, del comienzo del disfrute.

Cuando el período de vacaciones fijado en el calendario de vacaciones de la empresa al que se refiere el párrafo anterior coincida en el tiempo con una incapacidad temporal derivada del embarazo, el parto o la lactancia natural o con el período de suspensión del contrato de trabajo previsto en el artículo 48.4 de esta ley, se tendrá derecho a disfrutar las vacaciones en fecha distinta a la de la incapacidad temporal o a la del disfrute del permiso que por aplicación de dicho precepto le correspondiera, al finalizar el período de suspensión, aunque haya terminado el año natural a que correspondan.

De esta regulación legal, resulta que las vacaciones anuales son un derecho del trabajador, no siendo posible su sustitución por compensación económica, salvo a la finalización de la relación laboral de no haberse disfrutado estas.

Para interpretar la escueta regulación de las vacaciones del ET, ha de acudirse a disposiciones supranacionales o comunitarias. Dentro de las internacionales las vacaciones se regulan en el convenio 132 de la OIT. En esta disposición encontramos dos preceptos que nos permitirán ser tomados en consideración para argumentar una solución a la cuestión planteada. En el artículo 4 del convenio 132 se establece que en el caso de prestaciones de servicios inferiores al año el derecho a disfrutar vacaciones será de duración proporcional al período trabajado. Por otro lado, en el artículo 11, para los supuestos de finalización de la relación laboral sin haber disfrutado las vacaciones, se establece que el trabajador tendrá derecho a “una indemnización compensatoria o a un crédito de vacaciones equivalente”. Dentro del derecho comunitario.

Dentro del derecho comunitario en el artículo 7.2 de la directiva 2003/88/CE, de 4 de noviembre, se señala que “el período mínimo de vacaciones anuales retribuidas no podrá ser sustituido por una compensación financiera, excepto en caso de conclusión de la relación laboral”.

De este modo la regla general es el derecho a disfrutar realmente las vacaciones, derecho necesario relativo, cabiendo sólo su compensación económica cuando llegada la finalización de la relación laboral, no se hayan podido disfrutar. Consecuencia de esa compensación económica de las vacaciones no disfrutadas a la finalización de la relación laboral, es que ese período posterior de vacaciones no disfrutadas, que ha de hacerse constar en el certificado de empresa, es una situación asimilada al alta en Seguridad Social (artículo 125 de la Ley General de la Seguridad Social-en adelante LGSS-), de modo que la situación legal de desempleo y el nacimiento del derecho a las prestaciones se producirá una vez transcurrido dicho período. Período de vacaciones no disfrutadas, que ha de ser objeto de cotización a la Seguridad Social, mediante una liquidación complementaria a la del mes de la extinción del contrato (artículo 109 de la LGSS), liquidación complementaria que comprenderán los días de duración de las vacaciones devengadas y no disfrutadas, aun cuando alcancen también el siguiente mes natural o se inicie una nueva relación laboral durante el mismo, estableciéndose como excepción, que las vacaciones no disfrutadas serán objeto de cotización prorrateada en el período de prestación de servicios cuando, mediante ley o en ejecución de esta, se establezca que la remuneración del trabajador debe incluir, conjuntamente con el salario, la parte proporcional correspondiente a las vacaciones devengadas (artículo 109 de la LGSS).

Con relación al prorrateo de la retribución de las vacaciones durante la vigencia de la relación laboral, nuestro legislador contempla dos supuestos específicos de prorrateo. Por un lado, en los contratos temporales de duración inferior a ciento veinte días, y por otro, en la fijación del modo de cálculo de la retribución de los trabajadores en misión contratados por una empresa de trabajo temporal.

En primer lugar, en el artículo 4.1 del Real Decreto 1795/2010, de 30 de diciembre, sobre fijación del salario mínimo interprofesional para el año 2011, se indica que en el importe del salario mínimo, en los contratos temporales eventuales y temporeros de servicios inferiores a ciento veinte días en la empresa, ha de incluir la parte proporcional de vacaciones, siempre no exista coincidencia entre las fechas fijadas para las vacaciones y el período de prestación laboral.

En segundo lugar, en el artículo 11.1 de la Ley 14/1994, de 1 de junio, según redacción dada por la Ley 35/2010, de 17 de septiembre, se establece que la remuneración de los trabajadores en misión de las empresas de trabajo temporal deberá de incluirse la parte proporcional correspondiente a las vacaciones.

En ambos supuestos estamos ante trabajadores en que no existe coincidencia entre el periodo de disfrute de las vacaciones y el tiempo de vigencia del contrato, de modo que se está contemplando o autorizando el prorrateo de la remuneración correspondiente a las vacaciones legales.

De este modo, de esas disposiciones pudiera defenderse la posibilidad del prorrateo del importe de las vacaciones durante los períodos de vigencia del contrasto temporal, si el período trabajado no va a coincidir con el período fijado para el disfrute real de las vacaciones.

El Tribunal Supremo en sentencia de 30 de abril de 1994 estimó que, el prorrateo de las vacaciones durante el período trabajado en los contratos de obra o servicio determinado de duración entre seis y ocho meses, no vulnera el artículo 38 del ET señalando que “la prorrata de vacaciones no ha de entenderse como una compensación económica a la renuncia del derecho de vacar [lo que no permite el apartado primero de dicho precepto, ni tampoco el convenio 132 de la OIT, que también se invoca], pues, dado el carácter retributivo del período vacacional.la prorrata de vacaciones, tratándose de contratos inferiores al año, no es más que una forma de pago anticipado de las mismas.”

De este modo, podríamos concluir señalando que la prorrata de la retribución correspondiente a las vacaciones anuales no disfrutadas sería admisible en los contratos de duración inferior a un año, cuando razonablemente se prevea la imposibilidad de su disfrute real. Esta ha sido también la respuesta dada en escrito de 18 de junio de 2009 por la Dirección General de Trabajo a una consulta planteada.

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